viernes, 23 de mayo de 2014

Mitad bayamesa y mitad manzanillera



Mitad bayamesa y mitad manzanillera
por Gloria Guerrero Pereda

Un día, ese ser extraordinario que es Pachy Naranjo, al descubrir que habíamos nacido en el mismo mes, el mismo año y  en la misma ciudad, me dijo yo se que en tono de broma, porque es una persona muy modesta , mira Gloria, dicen que quienes nacen frente al mar  traen en su propia naturaleza algo especial, a lo que yo le respondí ….. entonces puede ser verdad que son los hijos más queridos de Manzanillo, como tú, los que tienen el privilegio de oir en las noches la risa y el llanto de las olas… Algún tiempo después recordando aquella conversación escribí mi desagravio a la ciudad que me vio nacer y a la que sigo amando  en un amor mezclado por este Bayamo que me apasiona…..

Manzanillo es mi ciudad…el mar es su encanto y su sueño…en las tardes se percibe ese aire marinero que trae nostalgias de salitre y madera traqueteante y  húmeda…..

Esta es mi ciudad…aquí nací en una madrugada de verano mientras las olas golpeaban suavemente el litoral…mi madre olía a espuma y a  corales y mis ojos recién abiertos  se demoraron entre azul y azul.

Sin embargo, hace siglos que ando por esta ciudad sufriendo sus heridas y mirando el espanto de lo inexorable…sólo que ahora mi ciudad esta olvidando su verdadera edad para volver a nacer en un tiempo nuevo y se ha vuelto coqueta y colorida y apenas le alcanza el día para realizar sus sueños…..por eso ahora, después de muchos siglos siento el placer de mi primera madrugada, las olas golpeando suavemente el litoral, el olor de la espuma y los corales y mis ojos demorados entre azul y azul.

martes, 6 de mayo de 2014

En Plena Primavera

A 94 años del natalicio de la Heroina de la Sierra y el llano, Celia Sánchez Manduley

En plena primavera.
por Gloria Guerrero Pereda.
Sería preciso recordar ese dolor desgarrante que aquel nueve de mayo barrió de los fatigados sentidos de Acacia Manduley, una mezcla de aromas de mar y salitre y cerezos en flor....
Ese suspiro hondo, inevitable, que recorrió la casona del lejano pueblito oriental de Media Luna, con su costa añejada de olas y gaviotas extraviadas..... Ese dulce dolor que le traería a Celia en plena primavera, mientras los caimitos del patio reventaban su pulpa azucarada sobre la tierra húmeda...
Y creció la niña, como amasada por los olores del terruño y a lo largo de una existencia que siempre nos parecerá efímera tuvo el don de trocar la tristeza en sonrisas....
Cual huracán de fuego y mieles convirtió la vida en batalla cotidiana... para ella el desvelo, la más dura faena. y a cambio, en prenda, reclamó el silencio...
Ahora no es difícil reencontrarla en todas partes, aún en los caminos neblinosos donde se escucha el trino de los tocororos, agrestes recodos del helecho y de los manantiales...
El rostro de la gente se abre al tinte acrisolado de la guerrillera, cuando la patria ruge y los pechos devienen murallas de furia en defensa de la vida...
Aquí está, al lado de las rosas, en la cruenta batalla contra las serpientes...sabe, que tenemos en el punto exacto del colimador el corazón del enemigo y que no habrá paz ni aliento ni reposo si intenta ensombrecernos....
Sería preciso recordar aquel dolor de mayo, aquella primavera que le dio la bienvenida, aquel aroma de salitre y cerezos, aquel revetar de caimitos sobre la tierra húmeda...
Ahora, cuando de nuevo abren las flores y sigue brotando el agua de los mananatiales, renace, suave y bravía, con esa insistencia de las mariposas, presta otra vez a desandar su propia vida.

viernes, 11 de abril de 2014

Que me entierren en Bayamo




Que me entierren en Bayamo
A propósito de la celebración de  la XVIII Edición del Festival de Música Popular Cubana Sindo Garay
Por Gloria Guerrero

Recuerdo el calor intenso de aquella  tarde  de julio de 1968, Cuando la curiosidad de adolescentes nos llevó a paso apresurado a un velorio inesperado en un lugar público, que por demás  tenía un aroma de guitarra rasgada y el aire solemne de guayaberas recién planchadas al son  de circunstancias dolorosas.
Bayamo, la ciudad inmortalizada por la música  trovadoresca recibía como madre pródiga a un hijo que adoptó como propio ofreciéndole  como privilegio único el regazo de su tierra bendecida: Antonio Gumersindo Garay y García, conocido como Sindo Garay
Cuentan que este  genio popular, aprendió la música a través de la vida, la elaboró en su cabeza, su garganta y sus manos sobre la guitarra. Para él un papel pautado con notas musicales no tuvo más significado que el de un misterioso jeroglífico indescifrable y que sólo a partir de su increíble sensibilidad y capacidad para sintetizar y reelaborar hechos sonoros, pudo, desde su desconocimiento de la técnica musical formal, hacer las obras que hizo.
Por supuesto que cantó a Bayamo, aún hoy se escucha esa emblemática melodía dedicada a la mujer Bayamesa, que es todo un poema de fragancia que nos enaltece…
Sus composiciones  del más puro sabor cubano, engrandecen  el patrimonio musical de nuestro archipiélago  y sirven de inspiración  a quienes  participan  en el Festival  de Música Popular Cubana  Sindo Garay, que Bayamo celebra en su honor.
Nació el trovador en Santiago de Cuba, pero por alguna razón no confesada pidió que lo enterraran en Bayamo y aquí reposa, bajo un flamboyán  que desgrana sus flores como notas, mientras que algunos conocedores del misterio de la vida y de la muerte, aseguran  que en las noche de luna se escucha  sonar una  guitarra, triste. que repite una y otra vez la melodía que todos conocemos……….
 Ella es sensible, le brinda al hombre
virtudes todas y el corazón,
pero si siente de la Patria el grito,
todo lo deja, todo lo quema,
ese es su lema, su religión.

  

miércoles, 5 de marzo de 2014

Hugo Chávez, un sueño compartido







El amor puede ser un sueño, que recorre el mundo en un vuelo de paz, puede ser un vendaval que arrastra consigo las mayores miserias, el desamparo, el hambre, la ignorancia …. Puede ser un brazo fuerte y vigoroso, un pensamiento abierto y libre que se alza contra la injusticia y vence las más duras batallas.
El amor puede ser un canto, una música de Dios salida desde el alma pura de un mortal que se reparte como el pan entre todos como hermanos, el amor puede llamarse Hugo y nacer en cualquier parte de América, de la América nuestra, golpeada y saqueada durante siglos, el amor puede tener entonces la sonrisa de un niño o de un anciano que aprendió a leer, o que vio por vez primera la libertad a la puerta de su casa.
El amor puede llamarse Chávez y repartirse como la lluvia en el corazón de todo un pueblo o de todos los pueblos…el amor puede ser una sonrisa, amplia y abierta y llegar al corazón de los humanos…
El amor puede llamarse entonces Hugo Chávez y ser un fuego redentor , un aviso , un mensaje, una palabra de aliento en medio del caos del planeta
El amor puede ser herido, castigado, lacerado, humillado y golpeado, pero siempre será un vendaval, siempre un brazo fuerte y vigoroso, siempre un pensamiento abierto y libre, siempre una música de Dios, siempre nacerá en cualquier parte, siempre será un niño, siempre la libertad, siempre una sonrisa, siempre un fuego redentor, siempre un aviso, un mensaje, siempre y para siempre un sueño compartido.


martes, 25 de febrero de 2014

Ramón Carrillo, un santo divertido y soñador



Ramón Carrillo, un santo divertido y soñador

Cuentan que Ramón, de apellido Carrillo, natural de Buey Arriba , en la Sierra Maestra Granmense, era un campesino apegado a la tierra, divertido y soñador….que un día, al saber de la existencia de los órganos, por entonces misteriosas cajas de música, agarró el dinero que tenía y se fue a la ciudad de Holguín a comprar uno….
Cuentan  también que  Abelardo Berberena, dueño de la fábrica de órganos, no lo quiso vender y en cambio le ofreció en alquiler uno de pequeño diseño, por la suma de 60 pesos mensuales…..

Así llegó  al barrio de la Piñuela el que Ramón llamó “Estrella de Cuba” y que a punto de cumplir 96 años, se mantiene en manos de la familia Carrillo que pagó por el durante 50 años, mes tras mes la suma astronómica de 36 mil pesos, cuando en verdad un órgano no valía entonces  más de tres o cuatro mil pesos.

Pero ya dijimos que Ramón era un soñador y así, de fiesta en fiesta y de  barrio en barrio, el Estrella de Cuba se hizo famoso en la Sierra Maestra y fue el centro de un jolgorio mayor…. Las Fiestas de San Ramón, inventadas por este campesino chispeante e ingenioso, - que a decir verdad nada tenía de santo-,  para celebrar su propio cumpleaños cada final de mes de agosto.

Sin embargo, y aunque el festejo de San Ramón se perdió en el tiempo, aun perdura  y en perfecto estado el pequeño órgano, que ha incorporado además de la propia familia a otros músicos locales y que ya en estos momentos constituye un grupo profesional.
 
Los barrios del Consejo Copular la Piñuela, disfrutan con frecuencia de las actuaciones del órgano La Estrella de Cuba al que se unen artistas del cercano Conjunto Artístico de Montaña del Ejercito Juvenil del Trabajo, aficionados y artesanos de la localidad.

Pero como todo va y viene, y esta familia Carrillo, conservó la  otrora misteriosa caja de música molida casi por un siglo, sin proponérselo se convirtió en un grupo Portador del Patrimonio Inmaterial  Cubano…

Ahora,  y por fuerza mayor de la conservación de nuestra identidad se rescatarán a partir de este año, las sabrosas Fiestas de San Ramón, donde corre el ron como un río y se come y se baila durante dos días hasta el amanecer, al compás de la música cadenciosa del Órgano Estrella de Cuba, sin dudas en homenaje a un campesino llamado Ramón, de apellido Carrillo, divertido y soñador.